«Me escucha. Le puedo explicar cosas que a otras personas no podría, me costaría más. Me da soporte social»
Beneficiaria del programa, 42 años
Acompañamos a las personas con enfermedades avanzadas en el momento final de la vida.
En la Fundación ”la Caixa”, a través del programa Final de Vida y Soledad, ofrecemos acompañamiento, por medio de personas voluntarias formadas, a personas con enfermedades avanzadas en el momento final de la vida.
Desde su puesta en marcha en el 2016, esta iniciativa no ha dejado de crecer. Nuestro firme propósito es seguir creciendo para poder seguir acompañando y alentando a todos aquellos que lo necesiten. Pues creemos que sentirse acompañado en el momento final de la vida es un derecho de todos.
El programa promueve y construye una red comunitaria de atención en la que interactúan distintos agentes que ofrecen un acompañamiento gratuito y de forma presencial o telemática, adaptándose a las necesidades de cada persona y momento.
Esta red comunitaria está formada por:
Promueven y garantizan la implementación y la calidad del programa en un territorio relacionándose con todas las entidades implicadas y dinamizándolas.
Ejemplos de entidades cuidadoras podrían ser un hospital, una residencia, un centro sociosanitario, un centro de salud o los servicios sociales. Aseguran la atención integral a las personas beneficiarias para conseguir su bienestar. Para ello, se responsabilizan de identificar a las personas en situación de soledad y sus necesidades, prescribir su acompañamiento por parte de los voluntarios, informar sobre su proceso evolutivo y realizar el seguimiento de su bienestar.
Son las responsables de captar y formar a las personas voluntarias cuya función será acompañar a las personas que lo necesitan. Las entidades de voluntariado apoyan a los voluntarios en su labor diaria con programas de formación y seguimiento, garantizando así la calidad de los acompañamientos.
Son aquellas otras entidades, instituciones y personas que crean conciencia social y sensibilizan sobre esta problemática, además de ayudar en la identificación de posibles situaciones en las que el programa podría ser de ayuda.
Ofrecer apoyo emocional.
Estar con la persona y posibilitar el intercambio interpersonal.
Facilitar la socialización.
Acompañar, facilitar gestiones, colaborar en rutinas diarias (ABVD) diferentes a las que pueden ofrecer los profesionales: acompañar a las visitas médicas, acompañar en los paseos al aire libre, etc.
Fomentar y compartir aficiones, y promover otras actividades lúdicas, intelectuales, culturales, etc.
Actualmente, el programa cuenta con 13 redes repartidas en 7 comunidades autónomas.
Además, las comunidades autónomas de Madrid, Cataluña, País Vasco y Andalucía cuentan con más de una red de atención.
Cádiz - Cruz Roja Española
Sevilla - Centro de Humanización de la Salud. Religiosos Camilos
Tenerife - Cruz Roja Española
Salamanca - ACPD (Asociación para el Desarrollo de los Cuidados Paliativos y el Tratamiento del Dolor de Castilla y León)
Barcelona - Parc Sanitari Sant Joan de Deu
Granollers - Creu Roja
Sant Boi - Grup Mutuam
AECC (Asociación Española Contra el Cáncer)
Castellón - Cruz Roja Española
Madrid - Centro de Humanización de la Salud. Religiosos Camilos
Madrid - Hospital San Rafael
Santurtzi - Hospital San Juan de Dios de Santurtzi
Vitoria - Vivir con voz propia
«Me escucha. Le puedo explicar cosas que a otras personas no podría, me costaría más. Me da soporte social»
Beneficiaria del programa, 42 años
«La decisión de acompañar como voluntaria en este proyecto es sin lugar a dudas una de las mejores decisiones que he podido tomar. Es una experiencia enriquecedora, me siento plena de gratitud y admiración»
Voluntaria del programa, 43 años
18.000 personas acompañadas desde 2016
800 voluntarios
210 entidades entre cuidadoras y de voluntariado